25 de noviembre: "El cuerpo como núcleo de la política"

TEMAS del BLOG:

I. 25 noviembre: "El cuerpo como núcleo de la política"


II. La fregona la inventaron Julia Montoussé Frages y su hija Julia Rodríguez Mirabona.
III. 8 de marzo 2013: Mi reconocimiento a Deme Alonso Benavente: mi genealogía femenina.
IV. 25 de noviembre: "Lo primero vivir" Primeras inventoras españolas.
V. La política de las mujeres: Lo primero vivir también en tiempos de crisis.
VI. Compartiendo felicidad: La política del deseo, documental Librería de Mujeres de Milán.
VII. "Cultivar juntas la abundancia del corazón". Carmen Magallón en la Fundación Entredós.
VIII. Rachel Corrie. Carta a su madre, 27 febrero 2003.
IX. Compartiendo certezas: Luisa Muraro, "La suerte de nacer mujer".
X. La historia en femenino. Video con textos de Milagros Rivera Garretas.
XI. La Enciclopedía Mecánica de Ángela Ruiz Robles en el MUNCYT de Coruña
XII. La Historia de las Mujeres es la Historia: Paseo por Ferrol en Femenino: cargadoras, aguadoras, lavandeiras, amas de cria.
XIII. Biografía de Ángela Ruiz Robles en Wikipedia, celebremos así el 8 de Marzo 2012. Lo que hicimos las mujeres NUNCA FUE SECUNDARIO.
XIV. El libro digital (el e-book) nació en Ferrol, 1949, Ángela Ruiz Robles lo inventó.
XV.La Casa de la Mujer de Ferrol: deseo y relación: GRACIAS!!!
XVI. Insignia de oro de Ferrol a la Asociación de mujeres AMISTAD.
XVII. La "fregona" la inventaron dos mujeres: Julia Montousse Frages y Julia Rodríguez Maribona.
XVIII. Ángela Ruiz Robles, inventora: Catálogo 200 años de patentes.
XIX. Reconocimiento a Ángela Ruíz Robles en la Universidad de informatica de Granada
XX. Noveno cumpleaños de la Fundación de Mujeres ENTREDÓS: Amigas de la vida.
XXI. María Domínguez Remón Primera Alcaldesa Republicana 1932.
XXII. Compartiendo saberes: CARLA LONZI "Escupamos sobre Hegel".
XXIII. Mujeres alrededor del fuego, nuestra propia hoguera: Homenaje a mis amigas.
XXIV. "Mujeres de las buenas artes y la hermosas letras" Ferrol en Femenino III.
XXIV. Presentación poemario "Una mujer sabe" de Juana Corsina.
XXV. Homenaje a todas las sostenedoras de la vida, la cultura y la civilización.
XXVI. Compartiendo:Exposición HEROÍNAS Fundación Caja Madrid.
XXVII. Compartiendo saberes para hacer real el placer por lo que soy y el gusto por lo que hago"
XXVIII. Compartiendo saberes: "Mi cuerpo casa habitada..."
XXVIII. Homenaje a mis amigas con momentos de "todo patas arriba"
XXIX. Yo también estaba en la plaza del pueblo... he decidido que no iré a ninguna guerra. -
XXX. Galardones 8 de marzo 2011 y 2010 en Ferrol. -
XXXI. Ferrol en Femenino II "Os primeiros pasos da hisoria da educación en Ferrol" XVIII-XX. -
XXXII. Ferrol en Femenino I "Mulleres na historia da cidade. Rutas turisticas" -
XXXIII. Certezas e incertidumbres en mi trabajo en la Casa de Acogida para mujeres que sufrieron violencia masculina.

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jueves, 25 de octubre de 2012

Compartiendo saberes: “La política del deseo”, documental Librería de Mujeres de Milán

Gracias a  Ana  Mañeru  Méndez  y  a la Fundación Entredós, comparto saberes y  FELICIDAD con todas las que ayer, 24 de octubre, no pudisteis asistir a la presentación de  "La política del deseo" por Clara Jourdan, un documental realizado  por la  Librería de  Mujeres de Milán, llenito de mujeres importantes, a muchas las conocemos  gracias  al  deseo  de  Ana,  Milagros,  Tania y otras.  El acto  fue  una  preciosa  manera, dentro de otras,  para  celebrar el "décimo cumple" de  este espacio de libertad femenina en el que me  sigo llenando de  razones  para  ser/estar  “feliz”,  esa  felicidad  con  medida  humana  en la que es importantísima la relación, el compartir con otras.   


Recoge un año de trabajo, más de doscientas horas de filmación  reducido a setenta y seis minutos que nos muestran “EL  SENTIDO de una  EXPERIENCIA” que nace al calorcito de  LA  LIBRERÍA  de  MUJERES  de  MILÁN, mis queridas italianas, las  mujeres  que desde  el  86 fueron cambiando mi vida: Anna María Piussi, “Pedagogía de la diferencia sexual”, (Deme  Alonso, de la Escuela Experimental para la mujer de Aluche, me puso estas fotocopias en la mano…). Y en la relación  con otras fui descubriendo a Luisa  Muraro, “El orden simbólico de la madre”, (la vuelta  de  tuerca a “El cuerpo a cuerpo con la madre” de Luce Irigaray en  el 89). Lía  Cigarini, su libro “la política del deseo” en 2002, Clara Jourdan y muchas más gracias  a los seminarios de Duoda, en  la Universidad de  Barcelona y después Entredós  en Madrid, me dieron  la  oportunidad de unir cuerpo y palabra, poner cara a las mujeres que cambiaban mi vida. Es emocionante, senti que a mi también me había ocurrido algo semejante a lo que les sucedió a ellas, y lo explican tan  bien. Ay!!!
Clara  Jourdan

Ana  presentó  a  Clara  Jourdan, cuando la conoció, recuerdo ligado a  la “libertad  femenina”,  y no todo eran  miserias, este  femenino era otra cosa  y...  el  estar en relación  puede ser  una  “revelación”.

Clara: Presenta el documental. La libertad de deseos sin la medida de otros, la política del deseo. La imagen que dan los medios del feminismo es únicamente  la del feminismo de la igualdad y con ello hay un riesgo de borrar lo que tiene vida. De esto iba el documental que íbamos a ver.

Este es mi resumen:

"El feminismo de la diferencia en Italia, allí tuvo menos éxito el feminismo de estado. El feminismo de los orígenes no recrimina, ni pide, si enseña y muestra. Muestra una experiencia de feminismo  que  cambió la  vida  de  muchas  mujeres, cada una  va  narrando lo vivido, acompañado con preciosas fotos llenas de mujeres de los 70, 80, de esos encuentros de mujeres, y el documental termina con experiencias concretas, con prácticas de un “hacer mundo, ciudad” desde la política del deseo.  Por lo que aportaron a mi vida estas mujeres a lo que yo lo nombro como: “el  feminismo  amable  con  una  misma”,  va de deseos y  necesidades para sentirme bien, por eso el éxodo, el salir arreando de la política masculina porque eramos miradas en relación con ellos o por ellos.
Así van transcurriendo frases de unas y otras que siento como "si, exacto"... Este feminismo, este movimiento de mujeres fue más potente que el mayo del 68, porque suponía que lo primero, era la relación conmigo misma, hablar de una, de su sexualidad, su deseo,  la  escucha reciproca, compartir con otras, es esa vivencia de que lo vivido como “individual”, era común… Pasamos del conocimiento de la “fisiología a las emociones”. Autorizada a ser tu misma, a vivir tu cuerpo, unir el “yo con el cuerpo”. En el centro: la experiencia y el partir de si.

"La subjetividad femenina entra en la política y en la historia, la palabra naciente que viene de la relación con otra y es conocimiento de si y existencia simbólica. Sientes que existes porque otra te confirma, es eso del “SI, ES VERDAD”!!, porque tus semejantes te reconocen, por eso cambia la vida!! Al reconocer la capacidad de las mujeres de estar en el mundo, este feminismo de la diferencia resultaba ser UN  MÁS con relación  al de la igualdad. (Mis veinte  años de trabajo en el ámbito municipal, mis concejalas queridas, donde mi deseo de mediación con la política institucional, de verdad lo deseaba, resultó  fatigosa y sin éxito. Era un  “más” porque  se  partía del deseo de estar en el mundo como señoras, a lo grande, no te hacía estrellarte una y otra vez con el ahora no conviene al partido, etc. “Más mujeres que hombres” (este y otros “preciosos” textos de mis italianas).  Se trata de un señorío, de un estar en el mundo que era un incentivo para  “osar”,  para atreverte  a  estar a tus  anchas, centrada en tu deseo.  

El amable con una misma viene también del  “alivio de lo fatigoso/enfermizo para mi del feminismo de estar “en contra”, del feminismo de estado en el que el estado es el responsable de las mujeres: "dame esto, reconóceme esto", ay cuanto sufrimiento e impotencia! Esto va de “no de reivindicar”, si de relaciones para  poner en práctica lo que deseemos. La  relación,  la “disparidad”, el “reconocimiento de autoridad  a otra” para hacer posible dar el paso de querer cambiar la realidad (el feminismo de la reivindicación) al  “cambiar  mi  relación con esa realidad”, por eso  este  feminismo de la diferencia me  cambió la vida (a mi también me había pasado).  Porque para mi era el feminismo de la libertad que proporciona el valor de ser mujer, las raíces en la subjetividad completa…

La práctica de Luisa Muraro en Diótima  (comunidad científica de mujeres) de citar a la que antes había hablado, no a un libro o autora, para hacer real el dar valor a la palabra ajena, pensamiento en presencia acogiendo lo femenino de cada una… (Esto toca mi “mudez” y dificultad en “ponerme en juego personalmente”, cuando lo que  oigo  me alborota dentro  el malestar y no me atrevo, aunque sea con un balbuceo  a ponerlo  palabras. Por eso me quedó “extasiada” cuando estas mujeres dicen “eso” que a mí se me alborota y no sale. Me hubiera venido al pelo asistir a Diotima). 

La  política del deseo, dice  a este momento que estamos viviendo, “la crisis”,   es posible “repensar” la “economía del gobierno, por lo que sabemos y exite en nosotras: la economía primaria, el gobierno de la casa, siempre dentro de las relaciones necesarias para existir y de eso nosotras sabemos y tenemos soluciones reales. “Imagina que…” (ahí pones tu deseo… y a compartirlo para hacerlo realidad). Imagina que… (El manifiesto del trabajo). Dando crédito a la propia experiencia… pensar en pequeño y en grande… y asi nazca la confianza  para  GANAR   JUNTAS”… Y el documental termina con  proyectos concretos llevados a cabo en diferentes ciudades de Italia: La ciudad feliz, las ciudades vecinas…

Queridas ¿no es para sentirse bien? 

Compartiendo felicidad y saberes  ahí  va  por  todas  vosotras  que  no  pudisteis estar en este  ver como en  Italia  hace  FELICIDAD  concreta  que yo  llamo FEMINISMO  AMABLE!

Gracias a Duoda  y  a  Milagros  Rivera  Garretas que nos dió la sorpresa, estuvo presente, ella también sale, porque yo creo que ha jugado un papel importantísimo en esa mediación preciosa al hacernos llegar en castellano todas las obras de Luisa Muraro, Lia Cigarini y otras, además  de al hacerlo suyo, todas sus publicaciones que en momentos dificiles del vivir pusieron cordura en mi vida.. Duoda realizó la traducción del subtitulado.  Gracias y FELIZ CUMPLE Entredós, GRACIAS a todas las mujeres de Barcelona y Madrid que cuidan estos dos  espacios. Esta es una felicitación especial para mis mujeres de ENTREDÓS en sus 10 años.

Un  abrazo
TEXTO documento PDF de la página de DUODA- Publicaciones:
"La política del deseo, Manuela Vigorita, Flaminia Cardini, 2010. (Versión
original subtitulada en castellano, traducida por Sara Alcina Zayas).

TEXTO documento PDF de la página de DUODA- Publicaciones:

"La política del deseo, Manuela Vigorita, Flaminia Cardini, 2010. (Versión
original subtitulada en castellano, traducida por Sara Alcina Zayas).

CLARA JOURDAN
La política del deseo
(Italia, 2010, 76’) es un documental que intenta
comunicar algo de la historia y del presente del movimiento de mujeres, en
Italia pero no solo italiano, a partir de la conciencia de que lo verdaderamente
importante para una feminista, sea italiana, andaluza, americana, japonesa o
marroquí, no es el feminismo. Es importante, en cambio, sobre todo, que haya
libertad para cada mujer que viene al mundo, libertad de pensar y de actuar
según sus deseos, y, previamente, libertad de desear sin medidas establecidas
por otros. En el documental se alude al feminismo (concretamente, al
feminismo de la segunda ola que empieza en los años sesenta del siglo
pasado) solo porque despertó en muchas mujeres de muchos países del
mundo las ganas de ser libres. E hizo que se encontraran. Por eso, esta
película habla también de vosotras, aunque no estéis directamente presentes
en la filmación. El título está tomado del de un libro de Lia Cigarini (publicado
en 1995 y traducido enseguida al castellano por María-Milagros Rivera
Garretas para Icaria Editorial). Lia Cigarini es una de las fundadoras de la
Librería de mujeres de Milán, y es autora del documental junto con Luisa
Muraro y las realizadoras Manuela Vigorita y Flaminia Cardini.
La idea de hacer un documental surgió en la Librería de mujeres de
Milán y, en particular, en Lia Cigarini y Luisa Muraro al constatar que la imagen
del feminismo y del movimiento de mujeres que dan los medios de
comunicación es siempre la de un movimiento por la igualdad con los hombres
y que se expresa principalmente con manifestaciones en la calle. Pero esta no
era ni es la experiencia más significativa de las que –por millones– han
formado parte del movimiento y, dado que somos conscientes de que una
representación equivocada o restrictiva de la historia tiene el riesgo de borrar
también lo que sigue vivo en el presente y, quizás, su futuro, decidimos
producir la película autónomamente, y se la propusimos a
L’Altra Vista, una
empresa de producción audiovisual independiente fundada en 2005 por
profesionales del audiovisual para hacer documentales especialmente atentos
a la “memoria visual”. Entre las fundadoras de
L’Altra Vista, las realizadoras
Manuela Vigorita y Flaminia Cardini proceden de un grupo de trabajo muy
especial, formado dentro de la Rai (la televisión pública italiana) de la cual era
jefa de servicio, por Loredana Rotondo, la realizadora de
Proceso por violación,
el famoso documental producido por la Rai en 1978 que introdujo en las casas
italianas el saber de lo que sucedía en este tipo de proceso, una violencia
añadida contra la mujer ejercida en la vista de la causa. Ese grupo de trabajo,
marcado por la trama de relaciones femeninas y por una atención particular a
las historias de mujeres pasadas y presentes, había proyectado y realizado
para la Rai a principios de 2000 varios documentales, entre ellos los retratos de
Goliarda Sapienza y de Carla Lonzi. Además, Manuela Vigorita había dirigido
ya para la Librería de mujeres en 2008 (con Daniela Ughetta) el documental
L’amore che non scordo. Storie di comuni maestre.

Para La política del deseo, la elaboración duró más de un año, el guión
fue discutido entre las autoras, las dos realizadoras hicieron un largo viaje por
Italia (con un episodio también aquí en Barcelona) para conocer, entrevistar y
grabar acontecimientos, tomando más de 200 horas de filmación, de las que
luego montaron 76 minutos.
 La intención del documental era la de dirigirse sobre todo a las personas
más jóvenes, que conocen poco de ese movimiento –no solo de los orígenes
sino también de lo que continúa hoy–; por eso, la película fue publicada en dvd
con un librito adjunto, cuidado por mí, en el que se dan informaciones y
explicaciones sobre las personas, los grupos, los lugares, etc., nombrados en
la película, y que contiene también una breve antología de textos que han sido
importantes en esta historia.
 Mirando el documental veréis y escucharéis a algunas personas que ya
conocéis, pero la mayor parte no, y en estos pocos minutos no os puedo dar
cuenta de todas. Para quien entiende y lee italiano, tengo aquí algunos
ejemplares del dvd con el librito; de todos modos no creo que sea
indispensable saber exactamente quiénes son las mujeres, los grupos y los
acontecimientos que se encadenan en la película porque, como decía antes, lo
que este documental pretende es mostrar el sentido de una experiencia y de
una realidad que no es solo de las mujeres que salen físicamente en la película
sino de muchísimas más que se pueden reflejar ahí.
 Diré solo algo sobre las primeras figuras que veréis. Las tres primeras
mujeres que salen en la película, Laura Milani, Laura Colombo y Sara Gandini,
forman parte de la generación posterior a la de los orígenes, tienen algo más
de cuarenta años y están hoy muy activas, en particular en la página web de la
Librería de mujeres de Milán, página web que ellas han deseado, querido y
creado y que mantienen viva con otras, entre las que estoy yo, que nos
reunimos todos los jueves para discutir y alimentar la página; Laura C. y Sara
se hacen llamar no
webmaster sino webmater. Inmediatamente después veréis
a una señora mayor: es Daniela Pellegrini, que exactamente hace 50 años, en
1962, formó en Milán el primer grupo feminista conocido y sigue activa hoy;
hace poco ha vuelto a abrir un local histórico de encuentro entre mujeres que
se llama Cicip y Ciciap. Luego veréis a Lia Cigarini, que ya he recordado como
fundadora de la Librería de mujeres de Milán (en 1975) y que ha seguido
siendo una figura central del feminismo italiano hasta nuestros días, junto con
Luisa Muraro. Luisa Muraro muchas la conocéis aquí, porque ha sido invitada
varias veces a dar clase en los másteres de Duoda y en otras ocasiones, o por
los libros traducidos, entre ellos
El orden simbólico de la madre (horas y Horas,
1994).
 En cualquier caso, si al acabar la película tenéis preguntas sobre las
protagonistas o sobre los episodios mostrados o sobre los libros citados, os las
contestaré encantada.
 Antes de pasar a la proyección, querría deciros algo sobre el feminismo
del que se habla en la película, que no pretende representar a todo el
feminismo sino al que hemos resumido como “política del deseo”, en el cual se
expresa también la originalidad del feminismo italiano. Una originalidad que a
menudo es llamada “feminismo de la diferencia”, el nombre con el que el
feminismo italiano es conocido en el mundo. Aquí querría señalar dos
aspectos. Uno es que el movimiento feminista de mi país no se ha convertido
nunca en “feminismo de Estado”, ese que tiene como objetivo principal la
igualdad entre los sexos. Sino que se dedica a inventar en la práctica y en la
teoría un sentido libre de la diferencia también a nivel de diferencia sexual, un
sentido tal y como lo asume y lo expresa la persona en singular no separada de
las otras.
 El otro aspecto es que, en Italia, el pensamiento feminista concibió la
experiencia de libertad tenida con la toma de conciencia y la toma de la palabra
en los grupos de solo mujeres, como un descubrimiento que interesa a todos y
puede inspirar una concepción nueva del quehacer político, no sin una labor de
profundización y de traducción que requiere de la participación masculina. El
feminismo de los orígenes y el maduro, tal y como se sigue viviendo en Italia,
no consiste en mujeres que se lanzan a recriminar y a pedir, sino mujeres que
tienen algo que enseñar y que ofrecer al resto de la humanidad. Esto, hoy,
empieza a suscitar interés, quizás porque a causa de la crisis ya no hay dinero
público, y tampoco privado. Pero no solo por eso: hay un despertar del deseo
de política en particular en la gente más joven. Recientemente, algunos
jóvenes artistas (hombres y mujeres) que están ocupando espacios privados y
públicos de Milán no utilizados, vinieron a la Librería de mujeres a conocer
nuestra práctica política: dado que la Librería existe desde hace 36 años,
querían saber concretamente cómo tomamos las decisiones.
 Hay que precisar que no existe un “feminismo italiano” en sentido
estricto, porque el movimiento de mujeres ha sido siempre internacional. Desde
los inicios, las prácticas y los textos han circulado de un país a otro mediante
los viajes, los amores, los encuentros organizados y las traducciones, en una
relación osmótica que se entrevé en la película. Y es más bien natural que así
sea, porque las fronteras nacionales, culturales y sociales no son nunca tan
grandes como para separar completamente a una mujer de otra. Puede haber,
y hay, incomprensiones y conflictos, pero nuestra expectativa es que haya un
nivel en el que ella y ella se entienden. La experiencia lo confirma.

La diferencia italiana ha emergido históricamente y nunca se ha vuelto ni
impermeable ni cerrada. Hay algunos textos que consideramos italianos
sencillamente porque, traducidos y comentados, han marcado nuestro
pensamiento político más intensamente que en sus países de origen. Hay
países en los que lo que pensamos circula más vivamente que en el nuestro.
Por ejemplo, aquí en Cataluña y en España, el lenguaje corriente, también en
la prensa, se ha modificado completamente y usa el femenino para las mujeres
y el masculino para los hombres, mientras que en Italia, desafortunadamente,
está muy atrás. No es casualidad que ponga el ejemplo de Cataluña y de
España, donde he podido personalmente ver actuar con fuerza y grandeza la
política del deseo, como no es casualidad que en el documental veáis que se
entrevista a María-Milagros Rivera Garretas. No hace falta que os diga quién
es, naturalmente ha hecho también de madrina de la primera película de este
ciclo de cine-fórum, pero os quiero decir por qué está presente en la película.
(Como estuvo presente en un libro publicado en 2000 y traducido al catalán y al
castellano, titulado
Dos mil una mujeres que cambian Italia). Porque su
contribución al feminismo italiano es enorme, especialmente en tres aspectos:
por las relaciones y los intercambios que ella mantiene con mujeres y grupos
de Italia, por lo que escribe y publica de su pensamiento y de su práctica
política, y por sus bellas traducciones al castellano de tantísimos libros y
artículos (entre ellos esta presentación mía): si el feminismo italiano es
conocido y apreciado en el mundo, se lo debe mucho a ella. En esto no está
sola, hay otras con ella, especialmente las amigas de Duoda, y hoy en concreto
Sara Alcina Zayas, que ha traducido los textos hablados para los subtítulos de
la película. Aprovecho la ocasión para expresar mi gratitud a María-Milagros y a
las demás de Duoda, a las que doy las gracias a la vez que a Marisé Clement
López, que ha presentado la sesión, y os dedico la proyección a todas
vosotras. Gracias y que la disfrutéis.

(Traducido del italiano por María-Milagros Rivera Garretas)

GRACIAS Milagros, gracias Duoda!!!

miércoles, 30 de marzo de 2011

Homenaje a mis amigas, en especial a las de momentos con "todo patas arriba"

Anoche una amiga me dijo que estaba  
en esos momentos que tienes todo "patas 
arriba"... sus  palabras  me  llevaron  a mis 
momentos "patas arriba"  y  al papel que han jugado, 
ella y otras... La lista  es  extensa,  me siento una  
mujer muy afortunada  y  llena de  AGRADECIMIENTO 
y  de  TERNURA...  
 
Con  la  mediación  de  Ana  Belén... 
Os  invito a  escuchar su preciosa canción... 
"Amigas" va por tí, "querida amiga con  
todo patas arriba", y por todas... 
con gratitud y ternura:
 
AMIGAS  de  Ana  Belén  



Y si os parece, ahí va la letra... podemos cantarla, de la mano,
haciendo ese círculo inmenso entre todas....
"Y me rodean
amigas altas, bajas, guapas y feas
resistentes pero desarmadas, buenas y malas
y algún que otro día 
sólo cansadas.
A toda prueba
viejas como la esfinge y nuevas, nuevas
les gusta ser tan altas como la luna; 
pero también
volverse pequeñitas 
como aceitunas.
Que transforman lo eterno en cotidiano
amigas
que conviven sin miedo con la muerte
que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr
que coma dulcemente de sus manos.
Y me rodean
amigas ay, ay, amigas
dulce esperanza de la sed
amantes siemprevivas
dorado manantial de espigas
y me rodean
amigas ay, ay, amigas
diosas del agua y de la miel
valientes fugitivas del edén.
Lloras sin rabia
envejecen haciéndose más sabias
saben coger la vida por los cuernos, pero también
correr para no verse 
en el infierno.
Con su ternura
funden el corazón de la amargura
y como todos, quieren que las quieran más, que bien saben
tener la soledad 
de compañera.
Que transforman lo eterno en cotidiano
amigas
que conviven sin miedo con la muerte
que luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr
que coma dulcemente de sus manos.
Y me rodean
amigas ay, ay, amigas
dulce esperanza de la sed
amantes siemprevivas
dorado manantial de espigas
y me rodean
amigas ay, ay, amigas
diosas del agua y de la miel
valientes fugitivas del edén.
Y me rodean
Amigas ay, ay, amigas.
dulce esperanza de la sed
valientes fugitivas del edén".

Gracias Ana Belen...
cuantas de tus canciones  han formado parte

de esos momentos, primero  "patas arriba" ... y
después... luz,

********

En  2006 me presentaba  publicamente así...
porque no sé hablar de mi sin  vosotras...  
"No se si por el hecho de haber venido a este mundo en plena noche y a la luz de un carburo, ayudada por una mujer, la comadrona que atendía a mi madre... "determino" que la luz que verdaderamente ha iluminado mi vida haya sido a través de la relación con otras. Mi adolescencia se llenó de felicidad con planes de convento de la mano de Teresa de Lisieux... El Vaticano II me puso en la fábrica, en la universidad... En el 85 fui madre, tengo una hija, la maternidad me ayudó a ver lo que gratis y por amor me había dado mi madre... y pude recibir su legado: el gusto por la vida. Ser madre fue como “volver” a donde siempre había estado, a un "entre mujeres" pero por la puerta grande. En el 86, Deme Alonso, me alumbró nuevamente: puso en mis manos a Luce Irigaray, fue un llegar a “casa” con gusto y abandoné el esfuerzo de “entenderles y quererles convencer”… Fue un auténtico alivio. Después otras mujeres: Victoria Sau, Anna María Piussi, “mis italianas” de la Librería de Mujeres de Millán. Así en el 88 con dos mujeres, María Iglesias Pérez y Pilar Gonzalez García, puse en marcha una Escuela de Mujeres Simone de Beauvoir"... en los 90 llegó la Revista Duoda: María-Milagros Rivera Garretas, Luisa Muraro, Lía Cigarini y Entredós en Madrid, el reencuentro con Ana Mañeru Méndez... En 2008 en la Concejalía de la Mujer de Ferrol, la Concejala, Sari Alabau Albors, hizo posible la apertura de la Casa de la Mujer... después otras dos concejalas: Beatriz Sestayo Doce y María López Fernández... y allí tomó cuerpo "con mujeres en relación" amplio, lleno de permisos para hacer ganancia de lo que una es y disfrutarlo con otras... Ahora ya jubilida sigo en la Fundación Entredós llenándome de luz en el estar en relación con otras a las que reconozco autoridad... y sigo diciendo, hoy, publicamente que los acontecimientos más importantes de mi vida han estado y están iluminados por la relación con otras mujeres, por ello siento una enorme gratitud hacia cada una de vosotras" 
Ay, amigas y me rodean... diosas del agua y de la miel... GRACIAS !!!!

lunes, 14 de febrero de 2011

Certezas e incertidumbres en mi trabajo en la Casa de Acogida para mujeres que sufrieron violencia masculina.

Intervención realizada en la Fundación Entredos en Madrid en junio de 2006 y que salió publicada en Duoda, Estudios de la Diferencia Sexual, nº 35 en el 2008.

Certezas e incertidumbres en mi trabajo en una Casa de Acogida para Mujeres víctimas de la violencia masculina.


Lo que ahora quiero compartir aquí, surge de mis conversaciones con Ana Mañeru. Con ella mi grito se fue convirtiendo, como ella dice, en una salida hacia arriba. En junio de 2006 ya lo compartí en Entredós, movida por el deseo de expresar mi agradecimiento por lo que se me daba generosamente allí y, ahora, Milagros Rivera Garretas me ha animado a hacerlo en Duoda y también quiero darle las gracias. 
En el seminario de Duoda de 2003, Anna Gómez Mundo habló de su experiencia laboral. Sus palabras, las de Milagros Rivera Garretas y las de Lía Cigarini me dejaron ver la grandeza, y más femenino, en lo que había hecho en relación en los 14 años de trabajo como técnica de cultura y deporte en un pequeño ayuntamiento, que abandoné después para trabajar en mi puesto actual, la Casa de Acogida. La apuesta estaba en el abandono del empeño en el cumplimiento de lo que se me había prometido: la mejora económica, etc. Esta espera ponía en riesgo mi bienestar personal y perdía valor y sentido lo que había hecho en ese tejer con otras: las 34 escuelas municipales, más de 500 personas participando, 85% mujeres, (posteriormente el proyecto fue evaluado por la Universidad de Santiago y por él me habilitaron como Educadora Social). Lo políticamente correcto nos impedía ver ese "más femenino de lo hecho en relación".
La salida de este trabajo suponía terminar con una situación que me enfermaba y también el dolor de dejar lo hecho en relación. Me ocurría lo que a  las mujeres que llegan a la Casa, lo hacen por necesidad y con el dolor de dejar lo hecho. En esta necesidad llegué a la Casa de Acogida el 2 de enero de 2004, en turno de noche. No olvidaré el impacto. Me serenó pensar en el hacer de una madre que ordena, arregla, cuida e intenta poner medida y sentido civilizando el lugar.
Guiada por esta certeza y en este hacer, que se alimenta en la relación política con otras mujeres a quienes reconozco autoridad, en Duoda y Entredós, relación en la que encuentro confirmación a mis intuiciones y apertura a mis incertidumbres. Así empezó a circular optimismo, ilusión y alguna risa. Era la “circulación del deseo (1) de la Concejala,  algunas compañeras y el mío: reorganizar la concejalía, una programación guiada por el valor y reconocimiento de lo femenino, la atención cuidada de las mujeres de la Casa, el Centro de Información un lugar abierto, lleno de vida y en relación. En este ambiente sale adelante la celebración del 8 de marzo de 2004: con Juana Castro, una mujer con sentido libre de si y valiosa por su obra poética que desde su grandeza habló de Julia Uceda, premio nacional de poesía, que vive en la misma ciudad donde trabajo. Fue un 8 de marzo sin miseria, algunas mujeres dijeron: “está bien celebrarlo así,… siempre se habla de tristezas, dificultades…” Milagros Rivera Garretas dice: “la transformación se da cuando el sentido del lugar al que se ha llegado se deja dar y transformar por la experiencia y por los deseos de quienes acaban de llegar”. (2)


Pero el lugar no se dejó dar. En el Seminario de Duoda de 2003 Milagros dijo: “se paga más a quien está más lejos de la madre, porque sirve mejor al Estado”. En abril de 2005, la administrativa de la Concejalía tuvo una baja por crisis de ansiedad hasta enero 2007. En octubre 2005, me informaron de que querían amortizar mi plaza, en diciembre quedó paralizada por la intervención de las concejalas de la oposición. En enero 2006, el alcalde pidió a su Concejala que abandonara su cargo porque necesitaba un arquitecto en su equipo. Le ofrece entonces quedarse como asesora personal, pero ella no aceptó y abandonó esa política.


En esta certeza/incertidumbre Ana Mañeru respondía así a mi pregunta sobre como hizo en su forzada salida del Instituto de la Mujer en 2003, tan digna y para mi modélica: “Creo que lo más importante, más que lo que pasa fuera, es desatar los nudos interiores que llevamos dentro que no nos dejan soltarnos del "mal" de la confrontación, de lo que no depende de ti. Estar en ti y discernir cada vez lo que te toca hacer (o no hacer) en primera persona, es lo más difícil, la puerta estrecha, pero el único camino de la fidelidad a ti misma, de la transformación propia que es lo que transforma el mundo, aunque a veces, cueste creerlo… si tú no logras estar en paz nada irá bien. Sin embargo, si logras no perder tu centro, con todas las limitaciones que cada una tiene, exteriores e interiores, habrá siempre algo que sale bien. Pero hace falta creerlo para dejarte guiar algo por la pasividad que no es renuncia a lo que quieres ni resignación sino aceptación de los límites y de nuestra finitud, que es a la vez reconocimiento de tu grandeza. Como ves es una paradoja, pero como dijo María Zambrano, la vida se nutre de paradojas".

Mi puerta estrecha estaba en discernir lo que me toca o no me toca hacer. Clara Jourdan, decía en marzo 2006, en Entredós, “si no lo hago yo, no lo va a hacer nadie…” La incertidumbre estaba en que mi hacer en mi lugar de la necesidad, me ponía en riesgo, porque el lugar no se dejaba dar y porque me podía el dolor de estar en la primera fila de lo más cutre de lo masculino, me dolía: las dificultades de las mujeres, las carencias en su atención, las mentiras y complicidades de lo políticamente correcto, y la vivencia de abandono de las mujeres que podrían y no permitían las pequeñas mejoras… Me daba cuenta de que no sé estar sin ponerme entera, hacerlo es estar en paz conmigo. 

Hacía años yo había dicho que también era una mujer maltratada. ¡Lo vivido en estos tres años en la Casa lo han hecho tan real! Me reconozco en ellas: en su deseo, a veces trágico, de mantener la relación; en su querer civilizar su lugar; en el si no le cuido yo, quien lo va a hacer y en la vulnerabilidad de esta apertura.  Me doy cuenta de que a mí, a ellas, a veces nos falta la medida, el sentido de sí en la relación y el ponernos a salvo. No nos damos cuenta del riesgo que corremos cuando lo otro no se deje dar, porque no todos los otros son de fiar. Ellas quieren llenar el vacío de lo que él no pone en la relación, yo quiero llenar el vacío de la precariedad institucional, de su ideología de techo, comida y parches. Ellas esperan -y yo espero- a que cambie, o creo, igual que ellas, que yo lo voy a cambiar, o me agarro al más mínimo gesto pensando que ya se va a arreglar. Ellas le han dado crédito a él, que no está a su altura en la relación, yo también, en mí esperar el reconocimiento de lo políticamente correcto, en el primer trabajo, y, ahora, en el esperar algo de los derechos, de los protocolos… 

Y así, en la complicidad y en el reconocimiento de su/mi grandeza, desde la dignidad y respeto, con mis nudos e incertidumbres, he estado en relación, en ese día a día, cuidando la acogida de las mujeres en su llegada, acompañando con la escucha atenta y respetuosa de su dolor, en el intento de desliar la pena. Así, entre el dolor, la desesperanza, la culpa, la amargura, sacar fuera la ira que hace daño, encontrar el hilillo del sentido de lo vivido, las ganas de vivir, el deseo de cuidarse, que siempre hay o ha habido en su vida, para que, tirando de él, (de algo ya vivido) vaya llegando el gusto por vivir, la ilusión para salir adelante. Así, entre lágrimas, hubo risas, complicidades, agradecimientos mutuos y miradas grandes cuando se iban. 


En este proceso ha sido alivio grande lo que se me da en la relación con otras: Ana Mañeru, me ayuda a no perderme,  a saber ver que mi hacer está en relación con esa cadena sin fin de haceres, de saberes grandes: mi madre, las otras –las nombradas y vosotras-  y yo. Y me es posible, aún en incertidumbre, la paz conmigo, porque mi hacer es un hacer libre con sentido y origen. Ana me lo dijo en mi cumple de una forma muy bella.

Contigo está  la  gracia

y no habrá viento
ni fuego ni lluvia
que te alcancen.

Contigo está la paz
y no habrá guerra
ni batalla ni discordia
que te aplasten.

Contigo  está el amor
y no habrá miedo
ni soledad ni duelo

                          que, de ti,  puedan adueñarse.


Llevo veinte años en la Administración Local en diferentes espacios y me doy cuenta de que la práctica política de la igualdad, lo políticamente correcto, ha sido riesgo y enfermedad para mí porque creía tener derechos. Di crédito al  discurso dado y esto fue doloroso y enfermizo, esperé que la incorporación de las mujeres a los llamados puestos de responsabilidad facilitara el cambio y que hubiera un compromiso para mejorar realmente nuestras vidas. Comprobé el riesgo de ello porque su respuesta a mí participar significando libremente mi ser mujer, fue que en su práctica política únicamente cabía la incorporación, la igualación a lo masculino. Su incorporación resultó ser un hacer carrera con la miseria de lo que dice somos el patriarcado. En tres ocasiones importantes en mi vida laboral, consulté con diferentes sindicatos: era legal lo que planteaba, pero dependía siempre de “SU” voluntad política de hacerlo. Para mí ha sido locura lo políticamente correcto de las celebraciones de los 8 de marzo, con un discurso sobre la situación laboral de las mujeres mientras ellas, desde su cargo, perpetuaban la precariedad laboral de las que estábamos en sus servicios. Los 25 de noviembre, con su discurso contra la violencia, mientras ellas no ven la violencia en sus departamentos organizados por relaciones de poder. Es violencia lo políticamente correcto: los planes de igualdad clónicos, con actividades clónicas realizados por empresas pretendidamente neutras. Los Centros de Información a la Mujer como lugares burocráticos de gestión de parches para el "alivio" en la violencia masculina contra las mujeres. Las Casas Acogida, su existencia, es participar en complicidad en la incuestionabilidad de la brutalidad masculina y supone añadir violencia  institucionalizada  a las mujeres que ingresan (3)  Es violencia que él permanezca en su entorno y ella la que tenga que salir con o sin hijas e hijos y llegar a un lugar donde la discreción, puede ser abandono, donde van a ser observadas, evaluadas  y se pueden tomar decisiones importantes sobre sus vidas y las de sus hijas e hijos… 

Mi propuesta política sin renunciar al origen es crear Servicios “vivos” gestionados desde la política del deseo: mujeres que quieren trabajar con mujeres, que aman lo que hacen, en un reparto de competencias teniendo en cuenta capacidades y talentos personales, coordinados desde la relación de autoridad, respeto, solidaridad y disparidad. Que lo que se haga sea desde la dignidad y el respeto por lo que se es, en la atenta escucha de qué desean las mujeres. Una Casa de las Mujeres que sea un espacio vivo, gestionado desde la política del deseo. Allí se proporcionarían los servicios de atención de las mujeres que ahora van a las Casas de Acogida, cuidando la atención de las mujeres en su entorno. De este modo, una vez que la mujer presentara la denuncia, entrarían en funcionamiento dos vías de atención: una a domicilio y otra en la Casa de las Mujeres. La policía, su función es la detención del agresor, y si no es posible, custodiar a la denunciante  y a sus hijas e hijos en su entorno. La atención psicológica debe ser para ella y sus peques, mediante un largo y cuidado acompañamiento para curar esos 5 a 12 años de maltrato, que eran la media donde yo trabajaba. La atención jurídica pensada como un cuidado acompañamiento para la violencia simbólica que suponen todas las medidas jurídicas y la violencia real por una lentitud de funcionamiento que aumenta realmente el riesgo de sus vidas. La atención social como un tejer con ella desde lo real, su salir adelante y el  apoyo de servicios  para la viabilidad de lo trazado: la formación profesional y el compromiso de empleo a través de convenios con empresas  u otras salidas cuando no sea posible la incorporación al mercado laboral, a cambio de servicios en lo que podrían ser servicios de solidaridad.
 
Para mí es salud mental, vivir la pertenencia, la confirmación y el sentido que me viene de este reconocimiento de autoridad a otra. Es la mediación necesaria para que mi deseo encuentre salida y esto me ha ayudado a no quebrarme por dentro. Y en esta gratitud siento ternura y solidaridad, porque sé y reconozco el sufrimiento de otras mujeres que, al no encontrar salida en su deseo, en ese malestar, se rompen. de una atención psicológica, que más bien es un hacer de notarios, que levantan acta de lo que ven desde la omnipotencia de lo dado, quedando las mujeres perdidas, sin origen, sin esa cobertura saludable para su deseo de hacer en primera persona y sin la mediación necesaria que les permita ser protagonista; dicen entonces que es narcisista, histérica. En esa perversión, prevaricación, en la trampa de focalizar solamente la carencia de lo personal y en la incuestionabilidad de lo dado, hay un hacer cómplice  con la  organización feroz de lo social en clave masculina. Milagros Rivera Garretas, al comentarle la reprimenda que recibí por utópica, en una reunión con mujeres que ocupaban altos cargos, y cuyo argumento era que lo que dijéramos iba a ser recogido en acta, me dijo que esto me daba medida, era expresión de mi libertad femenina. Yo salí de esa reunión desconcertada, y la verdad es que recordé a Teresa de Jesús, cuando al salir de Ávila en un alto se sacudió las zapatillas y dijo algo así como, de "aquí ni el polvo". ¿No habría que correr la voz de que si no tenemos cabida en lo políticamente correcto es que estamos más sanas?  
Yo deseo trabajar amando lo que hago, en el respeto, la dignidad por lo que soy. Libre de lo políticamente correcto, de lo añejo del patriarcado, en el aprendizaje y la práctica de la disparidad, de la diferencia, porque para mí la igualdad es locura por inalcanzable. (4)
 
Mi gratitud por su generosidad a Ana Mañeru, a Entredós y ahora a María-Milagros Rivera Garretas y a Duoda.  

Ferrol junio 2006.

Nota:

En julio de 2007 la Concejala de Mujer Sari Alabau Albors consigue mi traslado de la Casa de Acogida a la Concejalía y abrimos en noviembre de 2008 la CASA de la MUJER,  donde ejercí como técnica encargada de la programación de actividades  hasta septiembre de 2010, fecha en la que me jubilé. Quiero expresar mi agradecimiento a Sari Alabau Albors porque este trabajo me permitió cerrar mi etapa laboral de la forma más dulce y gratificante, comprobando una vez más que "en relación y reconociendo autoridad a otras" es una amorosa manera de "cambiar el mundo", que solo sucede entre mujeres.
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(1) Lía Cigarini: “La política del deseo”, Barcelona, Icaria, 1996
(2) María-Milagros Rivera Garretas: La Diferencia sexual en la historia. Valencia, Publicaciones Universitarias de la Universidad de Valencia. 2006
(3) Duoda: “Algunas consideraciones en torno al Anteproyecto de Ley Orgánica Integral de medidas contar la violencia ejercida sobre las mujeres 
(4) María-Milagros Rivera Garretas “¿Trabajar por el gusto de estar en relación?” Duoda 25, (2003).

Nota para mi presentación al final de la Revista Duoda, nº  35

Las mujeres y su luz en mi vida
No se si por el hecho de haber venido a este mundo en plena noche y a la luz de un carburo, ayudada por la comadrona que atendía a mi madre, el 1 noviembre de  1945 en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), tiene relación con la luz que me ha aportado en mi vida la relación con las mujeres. Mi adolescencia se llenó de felicidad con planes de convento de la mano de Teresa de Lisieux, los versos de San Juan de la Cruz y el Cantar de los Cantares. El Vaticano II me puso en la fábrica, en la universidad y en un amor, y salí del “entre mujeres”, comencé el camino de querer ser reconocida por los “otros” como políticamente correcta. En el 83 fui concejala en un pequeño ayuntamiento. En el 85 fui madre, tengo una hija, esta relación me ayudó a ver lo que gratis y por amor me había dado mi madre y pude recibir su legado: el gusto por la vida. Ser madre fue como “volver” a donde siempre había estado, pero por la puerta grande, al “entre mujeres”. En el 86, Deme Alonso, me alumbró nuevamente: me puso en las manos a Luce Irigaray, de nuevo era como volver a “casa” con gusto... y abandoné el esfuerzo de “entenderles”… fue un auténtico alivio. Después otras mujeres: Victoria Sau, Anna María Piussi, “mis italianas” de la Librería de Mujeres de Millán. Así en el 88 con otras, puse en marcha una Escuela de Mujeres, quería trabajar amando lo que hacía, formación y autoconocimiento personal para mujeres. Al mismo tiempo en el 90 llegué a la Administración Local como técnica de animación sociocultural a un pequeño ayuntamiento. Y Duoda: María-Milagros Rivera Garretas, Luisa Muraro, Lía Cigarini y Entredós en Madrid: el reencuentro con Ana Mañeru. Desde el 2004 trabajo en otro ayuntamiento en la Casa de Acogida para mujeres maltratadas y en la actualidad espero incorporarme a la Concejalía de Mujer. A mis 61 años, reconozco públicamente, que los acontecimientos más importantes de mi vida han estado y están iluminados por la relación con otras mujeres, por ello siento una enorme gratitud hacia todas ellas.